EL LAZO BLANCO

El Lazo Blanco

Ayer   fui a ver la última película de M.Haneke. La multipremiada el Lazo blanco.  Había dejado pasar  tres o cuatro semanas desde el estreno, pensando que tendría la sala disponible para mi solo. Pero cual fue mi sorpresa al ver que la larga cola que estaba haciendo, no era para ver las otras tres películas más, la mayoría hacían cola para ver el lazo blanco. Incluso algún matrimonio de edad avanzada, se me coló disimuladamente para poder sentarse en un buen lugar. Y no voy a decir el cine, al que fui, pero si que diré que el aforo no era de una sala pequeña de 200 personas. Era una sala mediana de unas 600 localidades, y estaba casi llena. En fin lo que quería decir no era exactamente esto, pero creo que es un ejemplo que ilustra muy bien el interés del público por ver este film.

Llegados a este punto yo me pregunto, que hubiese pasado si esta película no viniera avalada por tantos galardones, ni dirigida por un director de culto, ¿habría tanta gente el la cola para verla? Sinceramente pienso que sí. Creo que evidentemente los premios pueden ayudar muchísimo a promocionar la película, pero no pueden convencer al público de que se desplacen desde sus confortables casas para ir a ver una película en B/N hablada en Alemán y con una historia   que no nadie sabe explicar exactamente de que trata.

Había leído algún comentario sobre la película que la definían una mezcla entre el pueblo de los malditos, ¿Quién puede matar a un niño? Y otra película más que no recuerdo. Aunque sinceramente yo creo que esta más cerca de los Olvidados, de el Hombre elefante,  M, Dies Irae. O la Multitud.   Y no por su tema, ni por su estética, ni por que todas estas películas sean en B/N. Creo que hay un impulso creador detrás de estas películas que intenta hablarnos del ser humano y del monstruo que llevamos dentro. Con estilos diferentes, en siglos diferentes, pero con la misma vigencia que desde el comienzo de los tiempos. El ser humano es un monstruo que lucha por ser civilizado, pero su instinto animal siempre se esconde detrás de cada sonrisa, detrás de cada palabra amable. Haneke nos habla de ese monstruo interior, desde una violencia contenida y nunca mostrada. Las consecuencias de nuestra naturaleza monstruosa ya todo el mundo las conoce. No es algo estrictamente Aleman. Quizás en su forma y en su localización, pero es algo muy humano que ha ocurrido, ocurre y ocurrirá en todos los lugares donde habiten los seres humanos.